El jurista Miguel Hierro, dice que la mentira al igual que los catarros, los padece todo el mundo. Cuando uno está chiquillo, miente por tonterías y generalmente se miente por miedo. Estos años de infancia son determinantes para todos, por que es ahí cuando se aprende a mentir. Hay gente que nunca lo logra: tiemblan, quitan la mirada, se traban, se ponen visiblemente nerviosos. Pero hay personas que aprenden a mentir muy bien, con gracia... mienten creyéndose su mentira y por ende la mentira termina sabiendo a verdad.
Yo desde pequeña he sido experta en mentirle a mis papás, les he escondido cualquier cantidad de cosas. Los he tramado un sin número de veces y finalmente, me volví experta en la materia. Para rematar terminé estudiando Derecho y la mentira se volvió parte usual de mi vida... lo empecé a ver como algo sencillo y rápido que me permitía hacer lo que quisiera, cuando quisiera y con quien quisiera.
Pero la mentira, como cualquier acción tiene una reacción. Trae consecuencias, directas o indirectas y al final... siempre deja huella. Siempre de alguna forma la mentira termina por marcarlo a uno, por producir una sensación de error. Pero al final, creo que la peor sensación que produce una mentira es la decepción del tercero que se entera de ello... la decepción de un padre, de un hermano, de un amigo. Por que todavía el enojo que les pueda producir, crea en uno una sensación de resentimiento, de "Bueno ya entendí, no me regañe más". La decepción no tiene arreglo, no tiene nada más que ser que eso y termina creando en uno una especie de dolor, como algo que quema...
lunes, 23 de marzo de 2009
martes, 10 de marzo de 2009
Bio
Me llamo Adriana y llevo ese nombre en honor a la mejor amiga de mi papá. Mi nombre viene del latín "nacida en Adria"; "Adria" ("Hatria") es una ciudad de la provincia de Rovigo al norte de Italia y debe su nombre al Mar Adriático al cual está conectada a través de varios canales. De italiana no tengo nada. Ni un pelo.
Nací en El Carmen de San José, un 18 de Enero de 1988 entre gran conmoción y emoción de mis familiares por ser la primogénita del matrimonio Villalobos-Méndez. Lo de primogénita ha resultado ser más maldición que bendición, pero bueno, no se puede tener todo en la vida. Tengo 2 hermanos menores: una hermana de 19 años y un hermano de 17 años.
Actualmente soy estudiante de Derecho en la UCR y eso me produce un gran número de endorfinas. Mi carrera me apasiona casi tanto como la vida universitaria en su totalidad. Me encanta estudiar de mañana y ver el atardecer desde cualquier bar de la Calle de La Amargura. Me fascinan las caminatas solitarias por el campus y las reuniones con los amigos en Pretil durante mañanas que parecen eternas. Me enamoran los veranos universitarios y me enojan los inviernos, como cuando una le reclama histérica al novio (hipotético) cualquier tontera.
Me gusta el pop y la electrónica, y por eso cuando conocí el electro-pop mi vida alcanzó un clímax musical. Corro, salto y me acelero cada vez que escucho cualquier pieza de Jupiter Rising, Santogold, Lady GaGa, Le*Pop, Belanova, La Roux, Lilly Allen, Mika... etc. Además de la música, me encanta la fotografía y por eso ando con cámara por arriba y por abajo, como las Galletas Chicky. Me gustan las cosas vintage y retro, me gustan las novelas de Mario Vargas Llosa y de Oriana Fallaci pero no puedo dejar de leer las de J.K Rowling y las de Stephanie Meyer. Soy sin duda una hija legítima de la "Generación Y" y por ende prima-hermana del consumismo, del Internet y de todas las consolas de videojuegos.
Aparte de ser estudiante de Derecho, soy publicista frustrada, fotógrafa amateur, adicta al Twitter, periodista encaminada, hermana ejemplar, corredora profesional de Mario Kart, alcohólica ocasional, senil cuando es necesario, aficionada al electro-pop, atleta no practicante, partidaria de las buenas amistades y un sin número de cosas más.
Nací en El Carmen de San José, un 18 de Enero de 1988 entre gran conmoción y emoción de mis familiares por ser la primogénita del matrimonio Villalobos-Méndez. Lo de primogénita ha resultado ser más maldición que bendición, pero bueno, no se puede tener todo en la vida. Tengo 2 hermanos menores: una hermana de 19 años y un hermano de 17 años.
Actualmente soy estudiante de Derecho en la UCR y eso me produce un gran número de endorfinas. Mi carrera me apasiona casi tanto como la vida universitaria en su totalidad. Me encanta estudiar de mañana y ver el atardecer desde cualquier bar de la Calle de La Amargura. Me fascinan las caminatas solitarias por el campus y las reuniones con los amigos en Pretil durante mañanas que parecen eternas. Me enamoran los veranos universitarios y me enojan los inviernos, como cuando una le reclama histérica al novio (hipotético) cualquier tontera.
Me gusta el pop y la electrónica, y por eso cuando conocí el electro-pop mi vida alcanzó un clímax musical. Corro, salto y me acelero cada vez que escucho cualquier pieza de Jupiter Rising, Santogold, Lady GaGa, Le*Pop, Belanova, La Roux, Lilly Allen, Mika... etc. Además de la música, me encanta la fotografía y por eso ando con cámara por arriba y por abajo, como las Galletas Chicky. Me gustan las cosas vintage y retro, me gustan las novelas de Mario Vargas Llosa y de Oriana Fallaci pero no puedo dejar de leer las de J.K Rowling y las de Stephanie Meyer. Soy sin duda una hija legítima de la "Generación Y" y por ende prima-hermana del consumismo, del Internet y de todas las consolas de videojuegos.
Aparte de ser estudiante de Derecho, soy publicista frustrada, fotógrafa amateur, adicta al Twitter, periodista encaminada, hermana ejemplar, corredora profesional de Mario Kart, alcohólica ocasional, senil cuando es necesario, aficionada al electro-pop, atleta no practicante, partidaria de las buenas amistades y un sin número de cosas más.
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